Las donaciones a ONG caen un 20% en empresas y 10% en particulares por la crisis
10/Dic/2009 | EFE
Cajas de ahorro
La crisis ha dibujado un panorama muy variado en el sector, que se ha visto afectado de distinto modo según las estrategias de las ONG con sus socios, de la solidez de las empresas donantes y de la situación económica de las administraciones y los ayuntamientos son los que más han reducido sus ayudas.
La mayor parte de las cajas de ahorro han acortado también sus inversiones en obra social, especialmente las entidades de menor dimensión y aquellas más afectadas por la crisis, cuyo presupuesto social se ha reducido entre un 30 y un 50% con relación a 2008, según apunta Carreras, que fue director general de Intermón Oxfam durante diecisiete años.
Este experto señala que antes de la irrupción de la crisis las cajas españolas destinaban entre el 20 y el 40% de sus beneficios a acción social, mientras que actualmente, como consecuencia del descenso de los beneficios, dedican un porcentaje superior para provisiones y disponen, por tanto, de menos dinero para proyectos sociales.
Las treinta ONG de mayor dimensión que trabajan en España se financian principalmente con donaciones de particulares, que aportan entre un 50 y un 70% del presupuesto, mientras que el resto lo cubren con subvenciones públicas.
En cambio, las de menor tamaño pueden llegar a cubrir hasta un 80% de su presupuesto con las aportaciones de las administraciones.
Coyuntura
Carreras apunta que la crisis ha causado tres efectos en las donaciones de particulares a las ONG, que crecían hasta 2007 un 10% anualmente en socios y donantes.
En primer lugar, algunas ONG han recaudado más dinero para actuaciones de emergencia "muy especificas y directas" en España.
En segundo término, numerosas organizaciones han sufrido una caída de ingresos ya que pese a haber mantenido su base -"fiel y consolidada" en las más grandes- de socios y donantes, éstos han reducido sus aportaciones y les es muy difícil atraer nuevos contribuyentes, lo que no garantiza su viabilidad futura.
En tercer lugar, la coyuntura económica está afectando a las organizaciones más jóvenes, que están aún en fase de crecimiento tras no disponer del tiempo necesario para ganar solidez, así como a aquellas entidades más dependientes de las subvenciones públicas.
En 2010 y, sobre todo, en el 2011, las organizaciones no gubernamentales dispondrán de menos dinero, ya que es segura la disminución de la recaudación de las declaraciones de la renta a consecuencia de la crisis. Actualmente, el contribuyente destina un 0,7 por ciento de su IRPF a fines sociales y/o a la Iglesia.
