Fundación Esplai plantea la necesidad de un gran acuerdo para garantizar la ciudadanía y la convivencia intercultural en tiempos de crisis
10/Feb/2009 | Fundación Esplai
El fenómeno de la inmigración en España
El libro, que ha contado con el apoyo del Ministerio de Trabajo e Inmigración, parte de la radiografía de la inmigración en España, un fenómeno que según los autores “no ha hecho sino ampliarse, adoptando en plena crisis económica nuevas dimensiones. El asentamiento de millones de personas venidas de fuera; que España cuente con casi 5 millones de extranjeros (11% de la población); el aporte positivo demográfico, económico, fiscal y cultural; su concentración en determinadas ciudades y barrios; el establecimiento de nuevas relaciones sociales e interétnicas; los casi seiscientos mil menores con algún progenitor extranjero; la configuración de parejas, familias y asociaciones mixtas y heterogéneas; los procesos de inclusión y exclusión de todo tipo; las manifestaciones de xenofobia y racismo; los esfuerzos y buenas prácticas del Tercer Sector y las administraciones…” Según los autores “todo ello muestra que la cuestión migratoria supone, cada vez más, un conjunto de retos de gestión de los flujos migratorios, de integración y convivencia, de diálogo intercultural, que afecta al conjunto de nuestro sistema democrático y estado de derecho”.
Derechos y deberes. Responsabilidades e identidades compartidas.
El planteamiento que sustenta el libro parte de la consideración de la condición de derechos de ciudadanía a partir del “lugar de residencia, y del binomio de garantía de derechos y deberes”. Se plantea igualmente la necesidad de “construir una nueva ciudadanía con un modelo intercultural que, lejos de la asimilación, incorpore el concepto de identidades compartidas” y un “plus de responsabilidad para los inmigrantes para adaptarse al nuevo entorno cultural, idiomático, político y comunitario”.
El contexto de crisis no debe de suponer la merma en la garantía de servicios para toda la ciudadanía y las políticas públicas deben de prestar especial atención en las zonas y colectivos con una situación más precaria.
El documento señala como activo de nuestra sociedad la experiencia histórica de España como país que ha sufrido una inmigración interna y externa hace algunas décadas que ofrece muchas claves para afrontar los nuevos retos.
