La ocupación de las mujeres españolas se ha duplicado en los últimos 25 años
30/Dic/2008 | Ministerio de Igualdad
Mejora significativa
Entre las principales conclusiones del estudio se observa que en estos años, España ha mejorado significativamente su situación en cotas de igualdad entre mujeres y hombres con respecto a Europa, situándose en la 5ª posición en cuanto a participación y presencia femenina en política. Asimismo, se constata que frente a la tasa de ocupación masculina, que se ha mantenido prácticamente constante en estos 25 años, la tasa de ocupación femenina ha pasado del 22,7% al 44,1% aunque la presencia femenina continua siendo deficitaria en la dirección de empresas y puestos de responsabilidad.
La estructura de esta publicación, que es la novena de la serie, se ciñe a la división tradicional de las ocho grandes áreas temáticas: demografía, vida familiar, educación, empleo, salud, poder y toma de decisiones, violencia y exclusión social.
Empleo: brecha salarial, actividad empresarial, temporalidad
Uno de los principales cambios en estos años es la masiva incorporación de mujeres al mercado de trabajo. De los 4 millones de mujeres que formaban parte de la población activa, en 1982, se ha pasado a más de 9 millones y medio en la actualidad.
En cuanto a la ocupación, se ha pasado de algo más de 3 millones de mujeres a cerca de 8 millones y medio. En estos 25 años la tasa de ocupación masculina se ha mantenido prácticamente constante, mientras que la femenina ha aumentado del 22,7% al 44,1%.
Con respecto a la tasa de ocupación en Europa, España se sitúa actualmente apenas dos puntos por debajo de la media europea. Esta convergencia se ha producido fundamentalmente en los últimos cuatro años, en 1999 la diferencia era de 12’5 puntos.Sin embargo, el paro femenino sigue siendo más elevado que el masculino, ya que las mujeres paradas suponen cerca del 54,4% del total de personas en situación de desempleo.
A principios de los años 90, el diferencial entre la tasa de desempleo masculina y femenina era casi de 13 puntos, de forma que la tasa femenina duplicaba a la masculina.En cuanto a la brecha salarial, la Encuesta de Estructura Salarial muestra que la diferencia salarial media (concepto más amplio que el de “discriminación salarial”) entre mujeres y hombres era, en 2006, del 26,3%, así como una clara tendencia a la disminución: en 1995 –con una metodología distinta- era del 32’8%, en 2002, del 28’9 y en 2005, 27’5%Respecto a la actividad empresarial, el número de empresarias ha crecido un 37% en términos absolutos entre 2000 y 2007. El porcentaje de éstas entre el conjunto de trabajadores/as por cuenta propia supera el 31%.
Un porcentaje que baja al 24,2%, cuando hablamos de empresarias con personal asalariado a su cargo.En este capítulo, por último, en lo relativo al trabajo a tiempo parcial, se constata que las mujeres son clara mayoría, el 80’4%, cuando hablamos de jornada a tiempo parcial. Si recurrimos a los motivos para optar a este tipo de jornada, se refleja la incidencia de la falta de corresponsabilidad familiar, ya que entre quienes aducen como causa el “cuidado de niños/as o personas enfermas, incapacitadas o mayores”, casi el 100% son mujeres, mientras que el 96% de quienes alegan “otras obligaciones familiares o personales” son también mujeres.
Corresponsabilidad familiar: maternidad y usos del tiempo
La Ley Orgánica de Igualdad introdujo el permiso de paternidad, que permite a los padres, en exclusiva, disfrutar de un permiso de 13 días, ampliable a otros dos en los casos de parto múltiple.
Desde su aprobación, en marzo de 2007, hasta diciembre de ese año, el número de permisos de paternidad disfrutados se ha elevado a más de 173.000, mientras que para todo 2008, se estima que se alcanzará la cifra de 270.000. Esto representa que alrededor del 80% de padres se están acogiendo a este permiso. Este dato contrasta con los poco más de 5.000 padres que, antes de la aprobación de esta medida, disfrutaban de la parte del permiso de maternidad cedido por las madres.
Las Encuestas de Usos del Tiempo que, de forma pionera, desarrolla el Instituto de la Mujer desde 1993, son un termómetro esencial para medir la insuficiente evolución de la corresponsabilidad. Desde ese año hasta 2006, fecha de la última encuesta, el tiempo dedicado por las mujeres al trabajo doméstico ha descendido significativamente, pasando de casi 8 horas diarias a cerca de 6.
Sin embargo, ese descenso no se ha debido a una mayor corresponsabilidad por parte de los varones, que, incluso, dedican a estas tareas menos tiempo en 2006 que en 1993, 2 horas y 20 minutos, frente a 2 horas y media, sino a la mayor incorporación de las mujeres al trabajo remunerado: esto hace que, en general, se dedique a estas tareas menos tiempo y que parte de este trabajo sea realizado a través de recursos externos u otras formas de organización.
