Artículo de Josep Oriol Pujol Humet (Didania) sobre la Responsabilidad Social Corporativa

01/Ago/2008 | Josep Oriol Pujol Humet

Responsabilidad social corporativa es, para muchos, la acepción actualizada del mecenazgo o altruismo. Toda sociedad mercantil con unos resultados positivos se ve en la obligación moral de destinar algunos recursos a patrocinar iniciativas de interés general: deporte, cultura, atención a las necesidades sociales... Si, además, de esta donación se puede derivar alguna contrapartida en comunicación siempre es bien recibido por la dirección que autoriza el gasto. La presión por parte de las entidades sociales del entorno de la empresa, de conocidos de la presidencia o incluso de las administraciones públicas, obliga a un presupuesto mínimo para la acción social.

 

Josep Oriol Pujol Humet.
Josep Oriol Pujol Humet.

Desde la modestia a que obliga no tener una responsabilidad directiva en una empresa, pero desde la dirección de una ONG con más de 1.500 personas en plantilla, que se financia en un 90% prestando servicios en el mercado social libre, osamos hacer alguna reflexión. La responsabilidad social no equivale a un presupuesto de donaciones, o para atenciones sociales, sino que puede ir mucho más allá. En primer lugar, ésta se manifiesta en la creación de puestos de trabajo y en la forma como se promueve el crecimiento profesional de los trabajadores. La creación de riqueza que toda empresa comporta es también fruto de la responsabilidad de la propiedad. Con todo, además, la empresa puede invertir en proyectos de máxima rentabilidad social sin olvidar la vertiente económica: fondos de inversión éticos, inversiones en servicios necesarios como pisos para jóvenes o residencias de gente grande, inversiones conjuntas con entidades no lucrativas que no pueden realizarlas por si mismas, guarderías,  campamentos de verano para los hijos de los empleados.

Para el empresario la responsabilidad social es fundamentalmente crear riqueza. Esta se debe crear para el accionista y para el trabajador de acuerdo con la misión y la visión de la compañía. Pero también se puede crear con inversiones rentables en objetivos  de interés social. Los límites económicos de las administraciones públicas, las múltiples necesidades sociales, la iniciativa comunitaria -tan a menudo reivindicada-, deben de hacernos reflexionar sobre como contribuye cada empresa al bien colectivo sin renunciar a una necesaria rentabilidad económica. ¡Planteémonoslo! ¡Explorémoslo! Seguro que es mucho más aquello que podemos aportar desde este concepto amplio de responsabilidad social corporativa.

Josep Oriol Pujol Humet
Director General de la Fundación Pere Tarrés
Didania, Federación de Entidades Cristianas de Tiempo Libre

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